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Takeda No Komoriuta

«Takeda No Komoriuta». Es una canción de cuna japonesa. En Japón, las canciones de cuna no sólo se cantaban cuando la madre arrullaba al bebé. En épocas antiguas, existía la costumbre de contratar a las niñas de escasos recursos económicos para cuidar a los bebés de otras familias. Existen varias canciones que fueron cantadas por estas niñas para consolar su tristeza. Lo hacían para distraerse del dolor, por los deseos inalcanzables, la amargura de este duro trabajo y para rogar su pronto regreso a casa.

Su traducción al español vendría a ser algo así:

«No me gustaría cuidar al bebé después del festival Bon,
La nieve empieza a caer y el bebé llora.
¿Cómo puedo ser feliz incluso ahora que el festival Bon está aquí?
No tengo ropas bonitas ni cinturón que ponerme.
Este bebé sigue llorando y no es bueno conmigo.
Estoy cada vez más delgada porque el niño no para de llorar.
Me marcharía rápidamente y regresaría
Allí, a la casa de mis padres».

 
Siga el pandeiru tocando

SIGA EL PANDEIRU TOCANDO.
Arm. Antolín de la Fuente
Soy vaqueiru, soy vaqueiru, soy vaqueiru ¡ei!
La gracia para cantare ni se compra ni se arrienda;
dala Dios a aquel que quiere, a mí dexome sin ella ¡ei!
El señor cura non baila porque diz que tien corona;
Baile, señor cura, baile que Dios todo lo perdona.
Siga el panderu tocando, siga el tambor.
Ahora sale a bailar un amigu que yo tengo
Ahora sale a bailar un amigu que yo tengo
Y por eso voy a dar un golpe más al panderu.
Siga el panderu tocando, siga el tambor.
No quiero casa caída nin panera derribada;
Nin casamientu a disgusto, donde no hay gusto no hay nada.
Non quiero casa caída, nin panera derribada. ¡Ei!
Pretendiste cortexar en casa de corredores
Y ahora ya non te quieren ni les riques ni les probes.
Como quieres que yo vaya a los arándanos, niña,
Si no sé l’arandanera que tú tienes escogida. ¡Ei!
Esti panderu que toco tiene lengua y sabe hablar
Solo i falten los güeyos para ayudame a llorar. ¡Ei!
Siga el panderu tocando, siga el tambor.
Los vaqueiros vanse, vanse, ya queda la braña oscura
Los vaqueiros vanse, vanse, ya queda la braña oscura;
Ya se acabó la parola y el cortexar a la luna
Y el cortexar a la luna.
Soy vaqueiru, soy vaqueiru, soy vaqueiru ¡ei!